Como habíamos dicho en el post anterior, salimos desde Chiang Rai, la ciudad del White Temple, hasta la estación de bus. Ahí nos esperaba el
micro que nos llevaría a Chiang Kong que es justo la frontera Tailandia - Laos.
Nos subimos a una combi y salimos a la ruta. A la mitad del
camino, paramos a almorzar, si bien eran como las 4 de la tarde, todavía
teníamos un tramo hasta la próxima parada. En ese stop, nos dimos cuenta que
estábamos en la combi equivocada! Por suerte, el chofer se contactó con nuestra
combi y nos espero ahí para que podamos pasarnos.
Arreglado este tema y con la pancita bien llena, después de
unas dos horitas de viaje llegamos hasta
Chiang Kong. A esta altura, muy bien no entendíamos donde estábamos. Llegamos a
una casilla de madera (supuestamente una agencia de turismo donde hacíamos
migraciones del lado de Tailandia). Ahí entregamos los papeles, los chequearon
y nos dijeron: corran hasta esa canoa que es la que los cruza hasta Laos!
Nos miramos y dijimos: que canoa?? Habían como 50
estacionadas ahí!. El tipo muy tranqui nos respondió: esa que está saliendo!. Nos
miramos y dijimos “What The Fuck”?? (Traducción
para mi mamá: “Oh, Dios Santo!”). Lo queríamos matar!
Salimos corriendo con las mochilas a cuestas al grito de “wait guys!, please, wait for us!”
(Traducción para mi mamá: “Buen señor que
maneja esa canoa tan hermosa, por favor no salga todavía que con este peso en mi espalda no
puedo correr más rápido!) . Al pedo, porque nadie se daba por aludido!! Jajaja.
Cuando logramos subirnos, todavía no teníamos ni idea donde
estábamos yendo, ni siquiera, si estábamos en la canoa correcta, en fin.. era
parte de la aventura...
Por atrás de la casita azul veníamos corriendo |
Para nuestra sorpresa, solo se trababa de cruzar el Río
Mekong y listo! Ya estábamos en Huay Xai, Laos.
La cara de desconcierto de Nico, preguntándose: "A donde vamos??" |
En “migraciones” (una garita, con una ventanilla, moooy
precaria) nos cobraron USD 31 para la visa que nos iba a durar 30 días. Una vez
aprobada la visa, que nos llevó solo 5 minutos de trámite, debíamos pasar por
el puesto de “control”. Ahí un gendarme, chequeaba que tuvieras la visa
estampada en el pasaporte para poder hacer el ingreso al país. En mi caso, no sé
que habrá chequeado, pero me dejó entrar controlando mi visa de Australia!
Cualquieraaa! Yo creo que el tipo no tenía ni idea de cómo era la visa de Laos,
simplemente abrió el pasaporte donde se le cantó y me dijo: “OK”. A todo esto,
estallé en risa.. risa que me duró solo 30 segundos, hasta que me di cuenta que
teníamos que subir una calle súper empinada con las mochilas a cuestas para
encontrar el lugar de donde salía nuestro micro a Luang Prabang. Dicho así no
parece nada, pero hacía un calor de la hostia!
Cruzando el Río Mekong |
Todo a lo que nos habíamos acostumbrado estando en
Tailandia, se nos cayó en un segundo! Nuevo idioma, nueva moneda, nueva comida,
nueva cultura. Cambiamos dinero, y con nuestra calculadora de mano, empezamos a
tratar de entender el nuevo tipo de cambio, y saben qué? Si quieren sentirse súper
millonarios, solo tienen que venir acá. Teníamos como 14 millones de Kips en
nuestra cuenta! Jejeje.
Huay Xai es un pueblito muy chiquito, dos o tres callecitas
y se terminó todo. Obviamente que ahí no nos pensábamos quedar, asique fuimos
en busca de nuestro traslado.
Esperamos en una agencia de viajes (un escritorio
de bambú, con dos sillas que eran cajones de cerveza con almohadones). La chica
que nos atendió nos dijo que en 15 minutos nos pasaba a buscar un taxi para ir
hasta la terminal de buses. Dicho taxi, resultó ser ni más ni menos, que el
famoso tuk-tuk.
Ya en tierra Laoense, y en la ribera de enfrente, Tailandia. |